Los Pericos, pedazos de historia

Para los nostálgicos que pedían fotos de Los Pericos, aquí están. El equipo de veteranos que completó el cuadrangular interdepartamental quedó en último lugar, con un puntaje casi ideal: -1 punto, pero estos viejos se divirtieron a lo grande. Parados en la foto de arriba se ve a Carlos Uequín (quien no podía jugar más por orden del médico), Polo (el amigo chileno tampoco podía jugar con su hernia de disco), El Flaco Gustavo (que aparece cuando son tiempos de 20 minutos nomás), El Inglés (un soldado que se muere en cada batalla), Isaí y Abel (cedidos por Jenecherú: no teníamos pilares), Julio (pasó por los dos clubes cruceños, terminó en Los Pericos), Filippo (padre de uno de nuestros infantiles que se puso la camiseta y la defendió a muerte), Martín (fundador del primer club cruceño, ahora a la cabeza del rugby de la UDABOL). En cuclillas: La peligrosa dupla Petit-Petit (rápidos y furiosos, hasta que se les acaba la gasolina), El zorro (que volvía a las canchas de quien sabe dónde), El viejo Julio (presidente de Jenecherú y estrella estrellada), Guigo Griet (La magia sigue intacta, el cuerpo no), y "Pucho" Copel, (otro padre entusiasta y la sorpresa del Encuentro). También jugaron, entre otros, Sotil y Bob Esponja (dos de los fundadores bolivianos del primer club de rugby), Dorian (que bajó de peso pero no le avisaron), el Negro Figueroa (un chiste andante) y una aparición espectral, digo espectacular: Olmos entró a la cancha con el número 70 en la espalda: corrió lo que pudo, pasó la pelota con lujos, casi tacklea y sonrió todo el tiempo (fue el más aplaudido de la jornada).

El primer choque de la mañana: Santa Cruz Rugby Club es un rival duro, pero quizás fruto de la arrechura de los viejos (o de alguna trasnochada rival), fue que el partido fue muy parejo y se definió sobre el final, con la mínima diferencia a favor de los de verde y blanco.

El segundo encuentro fue el más divertido. Perdimos como en Viet-Nam y nos llenaron de tries los 15 de la nueva generación de Jenecherú (el club por donde pasaron casi todos Los Pericos). En la foto, mientras ambos equipos se preparan para disputar un line, se puede ver al fondo las "H" que improvisamos... (a nada).

Al final nos agarraron los "guerreros" cochabambinos. A pesar de este ataque perfecto (en formación diamante) de los Petit, Copel, Pincher y cía., Universitario R.C. nos dio tunda con punto bonus (su primer triunfo en la cancha... porque en el 3er. Tiempo siempre ganan). Con la pelota en la mano, unos tipos muy duros... con un vaso de cerveza: alegres, abiertos y sinceros.
Nota: cada vez que jugaban Los Pericos, extrañamente se duplicaban las Ambulancias y paramédicos de UDEM en la cancha de la UPSA. Esta foto es prueba fiel de lo que digo. Y hablando de fotos, lamentamos profundamente no poder subir al blog ninguna foto de Olmos jugando pues, al parecer, no era captado por ninguna lente, por más que el fotógrafo de turno lo siguiera por la línea de touch disparando su cámara a quemarropa. Cosa e' mandinga.
Yyyyy... la mejor foto del equipo. Ahora los dejo con una frase de Sergio Vitale (autor intelectual del nombre de este equipo), como advertencia a los demás equipos bolivianos:
"...y la próxima, les va peor..."

70... 70... y no nos dimos cuenta...

Osvaldo Olmos cumplió 70 años, desde su última reencarnación, e invitó a los muchachos del Club a festejarlos con él.

Obviamente, el churrasco lo haría en cumpleañero, en honor a sus invitados que lo bancan a muerte. El fuego... no se apagó nunca.
Sus invitados no eran precisamente los más educados, pero supieron apreciar la mano del asador y devorarlo todo.

Brindis tras brindis la lengua se fue soltando, hasta que "el guerrero de las 1000 batallas" largó la frase caladora: "quería festejar mis 70 años con mi familia, y mi familia se llama Jenecherú, gracias por venir". Un par de paltas cristalinas rodaron por las mejillas del más duro.

Los brindis siguieron y el rugbier más veterano en Bolivia se iba entonando. La lengua se le trababa un poco, pero la sonrisa no se le borraba del rostro. Ni a él, ni a su esposa, ni a su familia de sangre, ni a su familia de fuego.

Para variar, no pudo resistir la tentación que tienen los grandes de aconsejar a los jóvenes. A Lorgio comenzó a darle cátedra de una materia en la que es "doctor": ser un rugbier. La botella de Branca era un silencioso testigo.

Después irrumpieron una pierna de mariachis (con gorras de baseball) y homenajearon al campeón de la vida y la muerte con temas como "El tiempo pasa", "Viejo mi querido viejo" y "Parca... pillame si podés", además del "Cumpleaños feliz" y las "Mañanitas de un tal David".

Su esposa, su hija, sus nietos... siempre cerca del ídolo sin tiempo, supieron colocar un número 70 como velas en la torta. Alguien después le clavo un tenedor simulando un número "1" antes (170).

Una mano negra supo empujar en el momento oportuno y Olmos quedó embarrado de merengue. Nada podía empañar ya la felicidad del hombre que, hace más de medio siglo, compartía una cancha con Ernesto "Che" Guevara, en su Córdoba natal.
Y hoy, una semana después de cumplir 70 pirulos, en el Primer Encuentro Nacional de Rugby, Olmos se calzaba los cortos nuevamente y entraba a la cancha con Los Pericos, a desbordar su magia, a repartir sonrisas, a emocionar a propios y ajenos, a jugar al rugby... un deporte que siempre necesita de los Olmos, con su madera eterna, para alimentar fuegos que nunca se apagan.

Una fiesta de principio a fin

El Primer Encuentro Nacional de Rugby, organizado por nuestro club, fue todo un éxito. Logramos juntar, por primera vez, a todos los jugadores de rugby del país en una sola cancha: Abrieron la jornada los juveniles de los dos clubes cruceños, las 2 divisiones infantiles de Jenecherú jugaron a la hora del almuerzo, los guerreros de Cochabamba lograron sortear bloqueos y piquetes y decir presente en tierra camba, obviamente las primeras divisiones de SCRC y Jenecherú, a quienes quienes reservamos el choque final, y el resto de rugbiers semi-retirados o ya veteranos que integraron el 4 equipo participante: Los Pericos, en donde jugó hasta Osvaldo Olmos, con 70 años recién cumpliditos.

La fiesta grande del rugby boliviano, como me gustó llamarla, se vivió con intensidad. Hubo muchas emociones, sorpresas, garra y buen juego. Más allá de los tanteadores, los cuales nos llenan de orgullo y satisfacción, los organizadores del evento logramos los resultados esperados: que se juegue bien al rugby, con lealtad y juego limpio.

Queremos agradecerle a nuestros jugadores, ex jugadores, padres, madres, a nuestras chicas de hockey, a nuestros sponsors y a toda esa gente que nos ayudó para que este Encuentro sea un éxito. También a Cae, Martín, Pablo y Nicolas, por prestar su colaboración como referees.

Un aplauso para el primer equipo de Jencherú, un campeón de punta a punta, obteniendo 11 de los 12 puntos posibles en este Encuentro. La concentración, la amistad, el compromiso de estos jugadores para con su club se reflejaba en sus rostros en todo momento. Cuando un equipo entra a la cancha, y ve a su rival así de concentrado y unido (foto superior), sabe que está en problemas.

El segundo lugar fue para Santa Cruz Rugby Club, un equipo aguerrido que peleó hasta el final. Tenía que ganarle sí o sí a Jenecherú, para quedarse con el primer lugar. El partido terminó sólo 3 a 0 en favor de los del fuego.

En tercer lugar quedaron los "guerreros" de Universitario R.C. de Cochabamba, con una actuación más que decorosa, dando pelea hasta el final, perdiendo sobre la hora el partido con SCRC y ganándoles con punto bonus a los experimentados veteranos. La impecable actuación del equipo cochabambino, dando cátedra de juego limpio, le valió la estatuilla de Equipo Fair Play del Encuentro, y la garra y potencia de su octavo, Ciro Miranda, se llevaron la presea al Mejor Jugador de la jornada.

Al último quedaron Los Pericos, quienes entraron a la cancha con una sonrisa (en la foto, junto al representativo cochabambino). Volver a jugar al rugby para algunos, comenzar a retirarse para otros, inventarse jugadores y puestos, compartir y hacer lucir la magia que el cuerpo ya no acompaña. Ejemplo de esto es el viejo Olmos, con sus piernas casi transparentes, corriendo por el lado ciego y dando un pase de rever. Un combinado que se formó y que está, para cuando el equipo que sea quiera probar nuevas jugadas.

Ahora, para los que le interesan los resultados en esta página, les dejo la pizarra final de puntaje:

Lo mejor fue que el sábado 12 de abril de 2008, en la cancha de la UPSA durante el día, y en el salón de la Fraternidad Taitao durante la noche, no hubo ni gauchos, ni bolitas... ni chilenos, ni gringos... ni cambas ni collas... hubo 160 hombres del rugby de Bolivia. Juntos, a la par, fundidos en un abrazo despues de un try o durante un cántico en el Tercer Tiempo. "Ole le, Ola la, si esto no es el Rugby, el Rugby dónde está"...
El compromiso para año próximo está tomado, en donde Jenecherú Rugby Club volverá a organizar este encuentro a principios de abril... y con la ayuda de Dios, en todos los abriles de la eternidad. Porque fuimos, porque somos, porque siempre seremos... Porque el Fuego Nunca se Apaga.

Jenecherú: Nº1 del rugby boliviano

En la cancha de la UPSA... nuestro rugby, nuestra camiseta... nuestra copa

Gracias por su apoyo


Ave Fenix


Días pasan sin contar, entrenamientos pasan sin practicar, pero seguramente hay algo que quizás no vuelva a pasar: una copa, un torneo, un triunfo con tus amigos, el sentirse dueños de una estatuilla dorada o de una pequeña placa de metal, pero que es importante en realidad para un jugador de primera, para un rugbier, para un ejemplo a seguir, para un hombre con valor. Si bien empecé contándote de los entrenamientos es porque te quiero abrir los ojos y contarte que somos la construcción de un espejo en el cual no nos queremos ver, si en realidad el termino “así como entrenas, así jugás”, amigos, compañeros, hermanos de fuego, hombres en cenizas... este campeonato es nuestro, resurjamos en valores que el fuego dicta y obtengamos tan codiciado premio, para que sea ubicado en nuestra vitrina de sueños de Jenecherú Rugby Club, que añoraremos como un recuerdo de ese logro forjado por hombres de fuego con el corazón encendido. Hemos tenido días y noches de entrenamientos agotadores, días de sol, noches de fríos, practicas interminables de juegos ásperos y rudos, todo con un fin: esta copa señores, donde nos enfrentaremos a oponentes que nos demostrarán por qué quieren nuestro premio, unos llenos de habilidades heredadas con el tiempo, otros con fuerza y tamaño para dar tal pelea áspera para la cual nos preparamos y otros nos trataran de sorprender con sus grandes avances o juego inocente puesto al frente.
Para despedirme, familia Jenecherú, sólo escribo como un componente de este fuego, de esta pasión, quizás hable por muchos como contradiga a otros, pero claro está el concepto que quería reflejar sobre el Jenecherú de hoy preparado para el mañana...

Walter Soruco

El sábado 12 hay fiesta

Ya está todo listo, señores, este sábado es la gran fiesta del rugby boliviano. Todos los habitantes del país que sientan simpatía por este deporte, o estén perdidamente enamorados de él, están invitados a los predios deportivos de la Universidad Privada de Santa Cruz de la Sierra (UPSA), el 12 de abril desde las 9 de la mañana. Hasta que caiga el sol en Santa Cruz disfrutaremos de una jornada a puro rugby.

Los equipos participantes serán cuatro: Jenecherú Rugby Club, el organizador del Encuentro, Santa Cruz Rugby Club, Universitario R.C. de Cochabamba y el combinado de veteranos Los Pericos (en donde pueden entrar también los jugadores que el trabajo o el estudio no les permite entrenar con sus equipos).

Los jugadores participantes, para poder ingresar a la cancha con cualquiera de los 4 equipos, deben estar inscriptos en la panilla oficial. Esta inscripción tiene un costo de Bs. 25 por persona, y de esto depende su alimentación durante la jornada e ingreso al Tercer Tiempo posterior.

El sistema de juego será de "todos contra todos", serán 6 partidos en total, de tiempos reducidos (2 x 20 minutos), jugando 3 partidos cada equipo. Los puntajes obtenidos después de cada partido se irán computando hasta que al final de la jornada se sumen y queden conformados así del primer lugar hasta el último. El sistema de puntaje diseñado vela por mejorar la calidad del juego y evitar las acciones de juego sucio que empañarían el desarrollo de esta encuentro en particular, y del rugby boliviano en general. Así se calificará:

  • Partido Ganado: 2 puntos
  • Partido Empatado: 1 punto
  • Partido Perdido: 0 puntos
  • Bonus al 4º try: +1 punto
  • Jugador Amonestado: -1 punto
  • Jugador Expulsado: -2 puntos
Se han previsto dos exhibiciones: una de rugby infantil, al mediodía durante el brake del almuerzo, y otra de hockey sobre césped, antes de los 2 últimos partidos. De igual modo, y como los "guerreros" cochabambinos llegan en bus esa misma mañana, a fin de esperarlos y que puedan descansar unas horas, los partidos del encuentro comenzarán a las 10:00, y antes (a las 9:00), estamos coordinando un amistoso entre las divisiones M-17 de los dos clubes cruceños (a modo de partido inaugural), así los rugbiers juveniles también puedan decir presente dentro de la cancha en la fiesta grande del rugby boliviano.

La entrada para el público es totalmente gratuita, y como la cancha pertenece a una institución educativa, está prohibido el consumo de bebidas alcohólicas durante la jornada deportiva.

Nos vemos el sábado... buen rugby para todos.

Rugbiers: amantes del lodo

Un rugbier disfruta un día de lluvia y barro. Especialmente cuando juega o entrena. No hay placer más grande para un jugador de rugby que volarse para marcar un try y deslizarse por el césped mojado. O arrojarse a cubrir una pelota suelta estancada en un charco de lodo. Ni hablar de tirarse a los tobillos de un escurrizo winger que quería escaparse. Estas fotos son del final de la escuelita de verano, después de un partidito sobre la superficie preferida de los rugbistas.

Claro que después hay que sacarse todo ese lodo y pasto, que a veces se queda pegado en lugares recónditos del cuerpo. Pero también es divertido (aunque no lo es para las madres y esposas que lavan las prendas después).

Sin embargo, hay una bacteria en los lodazales cruceños que ataca el sistema nervioso de los jugadores de rugby. Esta foto muestra el desorden mental que produce el microorganismo en Carlitos y los hermanos Quita-hipo.